Durante el embarazo surgen multitud de dudas relacionadas con el ámbito del ejercicio físico. En realidad, no hay que lo impida, ya que estar embarazada no es sinónimo de no poder ejercitar el cuerpo. Eso sí, siempre con la debida precaución y con la supervisión de un especialista. En concreto, se recomienda que practiques alrededor de 30 minutos de actividad física diaria.

Pero ¿qué tipo de actividad? Sin duda, una de las más recomendadas, completas y adecuadas es la natación. Por ello, desde el blog de cubiertas de piscina de Cupoola queremos mostrarte algunos de los beneficios de la natación y la piscina en las embarazadas.

¿Por qué se recomienda el agua a las embarazadas?

Antes de centrarnos en los beneficios debemos saber el principal motivo por el que se producen: ¡el agua! Sí, como estás leyendo. El agua amortigua el peso facilitando cualquier tipo de movimiento, incluyendo a las embarazadas. Así, los movimientos serán ligeros y dinámicos y no bruscos y pesados, disminuyendo el riesgo de daños al feto.

El agua también tiene un componente relajante y más en verano, ayudando a liberar tensiones y a estimular el sistema circulatorio. Sólo tienes que imaginarte levantando tu cubierta de piscina y remojándote bien fresquita dentro… ¿Ves cómo empiezas a relajarte?

¿Qué beneficios aporta?

A continuación te detallamos algunos de los más importantes. ¡Toma buena nota!

  • Contribuye a relajar todo el cuerpo, sobre todo aquellas zonas más sobrecargadas. Notarás el alivio en la espalda y cintura, contrarrestando la presión del progresivo crecimiento de tu vientre.
  • Fortalece el tono muscular y te ayuda a mantenerte en forma. Con la natación se ven involucrados la mayoría de grupos musculares como los brazos, espalda, abdomen y piernas. Además, invertirá la tendencia de la curvatura de tu columna. ¡Es muy completa!
  • Al tratarse de una actividad aérobica mejora el sistema cardiorrespiratorio, mejorando la circulación de la sangre.
  • Al trabajar en el agua hace que tu cuerpo se sienta más ligero, además de sentirte más ágil contigo misma. Y por si fuera poco ¡quemas calorías!
  • El trabajo en el agua hará que te sientas menos cansada y te favorecerá a la hora de coger el sueño.
  • Te protege del sofocante calor si estás en verano.

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¿Se puede nadar durante todo el embarazo?

Este es uno de los grandes mitos que conviene desterrar: se puede nadar en cualquier periodo del mismo salvo petición expresa de tu médico, que es la persona que mejor te puede aconsejar sobre qué tipo de actividad le conviene más en tu estado físico.

  • Primer trimestre: desde el mismo momento que estés en cinta puedes practicar natación. Se recomienda que sea por la mañana para evitar las náuseas y afrontar el día con la mayor carga de energía posible.
  • Segundo trimestre: la única preocupación será encontrar un bañador premamá para sentirte más cómoda durante la brazada. El resto seguirá todo igual, incluyendo la modalidad de nadar de espaldas, que suele ser una de las mayores preocupaciones en esta etapa.
  • Tercer trimestre: a priori no existe ningún impedimento para que sigas practicando natación. El esto más recomendado es la braza debido a que beneficia los músculos del pecho. También se recomienda comenzar a nadar con un tubo de respiración. Y recuerda, en esta fase es muy importante estar bien hidratada antes de empezar y después del ejercicio físico.

Estos son los beneficios de la natación y la piscina para las embarazadas. Así que, tranquila, abre tu cubierta de piscina y disfruta del baño que tu bebé estará a salvo.