Cuestiones acerca de cómo elegir la cubierta de piscina adecuada para tus necesidades, cuál es el modelo ideal según el clima de la zona o qué cuidados hay que tener, son normales cuando se instala una estructura así. Este artículo se centra, precisamente, en la primera: la importancia de seleccionar la cubierta óptima según las necesidades del propio hogar, su entorno y sus ocupantes.

Cómo elegir la cubierta ideal

Hay muchas opciones para la adquisición de cubiertas. En Cupoola tenemos una gran variedad de cubiertas para piscinas y sabemos que la elección de un modelo u otro depende de muchos aspectos, como las propias necesidades del comprador. ¿Cuáles son?

Seguridad para la familia

La seguridad, especialmente cuando hay niños pequeños en el hogar, es crucial. Si se posee una piscina con cierta profundidad y tamaño, la cubierta es una gran aliada para multiplicarla.

En este caso, cubiertas caracterizadas por tener estructuras de acero son óptimas para ofrecer más resistencia a cualquier tipo de peso, soportar incluso el peso de una persona sobre su superficie y cualquier tema relacionado con el clima.

¿Para invierno o verano? Si dentro de las necesidades está el disfrute de la piscina durante todo el año, entonces hay que elegir una cubierta que permita aislar la piscina del frío. Las cubiertas de piscinas altas o telescópicas pueden ayudar sobremanera para este objetivo. El tipo de estructura permite que se pueda hacer uso del agua en cualquier momento del año, incluso si nieva o llueve.

Espacio para su instalación

Las necesidades de espacio hacen que la elección de una cubierta u otra sea clave. Por ejemplo, si no hay mucho espacio en el exterior del hogar y la piscina es pequeña, puede colocarse una de estructura baja y con cristales transparentes para que el sol pueda calentar el agua y no entre tanto frío; o también, una plana y de superficie dura. Esto se hace para aprovechar el poco espacio que hay y utilizarlo incluso para poner una mesa o unos sillones.

Precio

Una de las principales necesidades tiene que ver con el bolsillo. En función del tipo de cubierta, la inversión puede ser poca o mucha. El primer paso es conocer las necesidades inmediatas del comprador y su familia. Posteriormente, destinar una cantidad mínima y máxima para la instalación de una cubierta.

Las hay de bajo presupuesto, como los cobertores, de material débil, cuya función es simple: cubrir el agua de la piscina para que los agentes climáticos no la deterioren y el vapor no se vaya. Las de estructura baja o plana también requieren menos inversión. Por otro lado, las que necesitan una mayor son las altas o telescópicas.

Forma de la piscina

Es uno de los motivos que inclinan la elección por uno u otro modelo. Si, por ejemplo, el espacio que ocupa esta es grande y la forma es variada, se pueden contemplar las cubiertas de grandes dimensiones. Estas son adecuadas para espacios muy extensos que pueden alcanzar entre 5 metros de alto y 20 metros de ancho. También las altas pueden ser óptimas para este tipo de necesidad en la casa. Además, los materiales (aluminio y policarbonato) son de alta calidad para resistir cualquier tipo de agente climático adverso.

Cómo elegir la cubierta de piscina adecuada para tus necesidades es una de las preguntas más comunes que se hacen los dueños de piscinas cuando quieren disfrutar de estas durante todo el año o aprovechar el espacio que ocupan en invierno u otoño. La respuesta está en uno mismo, en lo que se desea invertir, en el espacio que ocupa y en el objetivo que se quiere lograr con ella.

¿Cómo influye la elección de la cubierta de piscina en la conservación del agua?. Esta es una pregunta de una gran relevancia, ya que en función de la cubierta se conseguirán unos resultados u otros. Además, el tratamiento que habrá que dar al líquido cambiará de manera radical.

¿Influye la cubierta de piscina en la conservación del agua?

En función de la cubierta que se utilice, la influencia sobre el agua variará. El tipo tiene un impacto directo, en especial en aquellas que utilizan para el mantenimiento invernal. Sin embargo, el resto, como las solares o las automáticas,, no afectan tanto. Para evitar problemas, conviene comprender las razones de que estos hechos sucedan.

Cubiertas utilizadas en temporada de baño

Durante los meses de verano se pueden utilizan diferentes cubiertas, tanto para proteger la piscina como el agua que contiene. Las solares tienen como principal propósito es el de aislar el interior para evitar la pérdida excesiva de calor, cosa que sucede en los días fríos y en las noches. Así, se limita que el agua se evapore, algo que supondría un aumento del gasto al tener que reponerla.

Otro tipo de cubierta piscina utiliza es la automática, cuya finalidad es garantizar la seguridad. Impiden la entrada al interior de la piscina de todo agente externo, desde una mascota a cualquier desecho que pudiera aterrizar en el agua. También se emplean durante el invierno por la misma razón.

Por último, las cubiertas de seguridad cumplen con la función que indica su nombre. Se colocan antes de la llegada de la temporada invernal y se anclan a los bordes de la piscina. El objetivo es el de aislar por completo el interior, al mismo tiempo que ofrecen una superficie sólida. Existen modelos que son capaces de soportar el peso de un automóvil sin que el agua se salga.

Cubiertas utilizadas en el invierno

Antes de instalar las cubiertas al llegar el invierno, se debe preparar el agua para que aguante hasta el verano. En función de la que se use, el tratamiento variará. Para empezar, en las de malla hay que tener en cuenta varios aspectos. Su material deja paso libre al agua de lluvia y de la nieve, así como al dióxido de carbono.

Con el fin de mantener un buen equilibrio, se prestará atención a la dilución y al aumento del pH. En cuanto al primero, la lluvia contribuye a diluir la química de la piscina, en especial elementos como el calcio. Sus niveles irán bajando hasta equilibrarse. A la hora de controlar el segundo factor, basta con dejar actuar a la naturaleza. El pH alcanzará de manera natural su techo de 8,2, lo que evitará la proliferación de microorganismos y algas.

Si se van a instalar cubiertas sólidas, el tratamiento es distinto. Evitan que la lluvia diluyan la química y que el dióxido de caro so escape, cosa que impide que el pH alcance su máximo. Así que, es preciso desarrollar una buena estrategia para que el agua soporte los días más fríos del invierno. En caso de haber grandes alteraciones, el líquido acabará por sufrirlas.

Además, el pH que se mantendrá toda la temporada será el que exista al cerrar la piscina, es decir, no cambiará salvo que se fuerce desde el exterior. Por tanto, merece la pena planificar con antelación cómo enfrentarse al frío al utilizar una cubierta sólida.

¿Cómo influye la elección de la cubierta de piscina en la conservación del agua? Esta cuestión ya tiene una respuesta. Es un factor que afecta a la química que existirá durante el invierno, la cual varía en función de si se ha elegido una sólida o una de malla.