Queda apenas un mes para el verano. Ya es hora de meter los abrigos, guantes y bufandas en el armario, y sacar las camisetas de manga corta, las toallas y los bañadores para prepararse para el primer baño de la temporada. Los peques, son los que más están deseando poder zambullirse en el agua y disfrutar de una tarde de juegos y nados en la piscina.

Si eres de los que dispone de una cúpula de piscina, no sólo para resguardarla de las acciones del tiempo y poder disfrutar del baño durante todo el año, sino también para proteger a los más pequeños de la casa de cualquier tipo de accidente inesperado, este artículo es para ti.

Te mostramos qué precauciones tomar con tus bebés en la piscina, para disfrutar al máximo del verano y de un buen baño relajante en compañía de tus seres queridos.

Prepara a tu bebé para el baño

Antes de zambullir al peque en el agua, hay que tomar precauciones previas, sobre todo si es su primer baño y el bebé está cercano al primer año de edad: es más consciente de todo su alrededor y encontrarse en un ambiente tan distinto al acostumbrado puede asustarle o provocarle un miedo mucho mayor.

Debes preparar a tu bebé para el baño acercándole con cuidado a la orilla, permitiéndole interactuar con el agua poquito a poco, ya sea mojándole previamente tú con agua para que se vaya acostumbrando. Cuando comience a sonreír y pasárselo bien, es el momento de meterlo dentro.

Evita las horas puntas

Esta es una de las precauciones que más se suele pasar por alto al llevar a los más pequeños a la piscina, sobre todo si es una pública: intentar bañar a tu bebé, rodeados de otros niños más grandes o de adultos que se hacen aguadillas, juegan a lanzarse agua o se tiran en plancha desde el bordillo, puede no resultar el ambiente óptimo.

Es aconsejable una atmósfera relajada y tranquila, para que las tomas de contacto con el agua sean lo más positivas y favorables para el infante. Que nada le perturbe, que todo este tranquilo. Relajado será todo más fácil.

Cuidado con los cambios de temperatura

Hay que tener mucho cuidado con los cambios de temperatura, especialmente si el agua está muy fría, ya que tu bebé puede llegar a sufrir hipotermia. La temperatura ideal para tu bebé en la piscina es entre los 28º y 30º. Comprueba con un termómetro sumergible que todo está correcto para evitar cualquier tipo de susto.

Mide los tiempos de baño

Si es su primer baño, es aconsejable realizar baños de 10 minutos, para que se vaya acostumbrando a la dinámica. No obstante, hay que tener en cuenta que no conviene superar los 30 minutos de baño para aquellos bebés menores de un año.¡Tenlo siempre en cuenta!

¡Vigilancia constante: nunca le quites el ojo de encima!

Los peques son lo más imprevisible del mundo. Es muy importante no quitarle la vista de encima… ¡y mucho menos en una piscina! En cualquier momento pueden verse en un pequeño apuro que, no solucionado a tiempo, puede resultar en un susto más grande.

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¿Has tomado nota? Pues ahora sí que puedes abrir tu cúpula de tu piscina, sacar la toalla, el protector, el bañador y el bikini y prepararte para el primer baño del verano con tu peque.

Y recuerda: ¡Toda precaución es poca a la hora de proteger a tu bebé de cualquier imprevisto en la piscina! Pero teniendo en mente estos consejos, ¡evitarás muchos sustos!