Contar con una piscina en casa tiene muchas ventajas. Es una estupenda manera de relajarse, permite practicar del deporte sin salir de nuestro domicilio y lo mejor es que es posible acceder a ella en el momento que se desee. Por ello, es muy recomendable instalarla con cubiertas de piscina que permiten disfrutarla en cualquier momento del año.

Además del disfrute de los espacios abiertos, el cuidado y diseño de una piscina debe garantizar la seguridad y comodidad de todos los miembros de la familia. Hoy queremos hablar de un elemento de seguridad importante: las escaleras de la piscina.

Este elemento, junto con las cubiertas de piscina, resulta fundamental para garantizar el disfrute de la piscina de la manera más cómoda y segura posible, aún durante los meses de otoño o invierno. Existen varios tipos de escaleras que combinan perfectamente la estética con la seguridad y que deben escogerse tomando en cuenta factores como la presencia de niños, ancianos o personas con discapacidad, además de la forma de la piscina.

Tipos de escaleras de piscina

Existen tres tipos de escaleras de piscinas: las escaleras de obra, las escaleras prefabricadas y las escaleras desmontables. Cada una de ellas tiene una serie de ventajas que vamos a detallar a continuación.

Escaleras de obra

Son aquellas que se construyen en el mismo momento en que se ejecuta la obra de la piscina. Están fabricadas de hormigóncemento u otros materiales de construcción. Se trata de una estructura que forma parte del diseño de la piscina, y que una vez construida no se puede cambiar de lugar. A continuación enumeramos los modelos más comunes.

La escalera romana es la que se coloca en un saliente de la piscina, ya sea en una esquina o en un lateral. Tiene forma semicircular y generalmente consta de tres o cuatro escalones. Suele construirse en piscinas con forma cuadrada o rectangular.

Otro tipo de escalera de obra es la escalera en ángulo. Este modelo es muy sencillo de construir, además es muy cómoda y ocupa poco espacio. Se trata de una escalera en forma semicircular, ubicada en el ángulo de la piscina, por lo que siempre hay que partir desde la esquina para su construcción.

Las escaleras rectangulares están ubicadas en uno de los laterales angostos de la piscina, y también son sencillas de construir, aunque ocupan bastante espacio. Suelen tener peldaños anchos, generalmente cuatro, de manera que también pueden servir como asiento.

Escaleras prefabricadas

Este tipo de escaleras se instalan una vez construida la piscina. Al igual que ocurre con las de obra, existen varios tipos.

  • Las escaleras de acero inoxidable están diseñadas de forma vertical, e incorporan a su estructura elementos antideslizantes, así como un pasamanos para mejorar el agarre y la seguridad.
  • Las escaleras de plástico son pequeñas y con varios peldaños y pasamanos. Casi siempre tienen tres peldaños y también existen con diseño vertical.
  • Las escaleras de poliéster están hechas de un tamaño estándar, adaptable a cualquier tipo de piscina. Sin embargo, es también posible fabricarlas a medida.

Escaleras desmontables

Están hechas de fibra y plástico, por lo que no son tan resistentes. Sin embargo, cuentan con la ventaja de que es posible desmontarlas para cambiarlas de lugar o retirarlas de la piscina de acuerdo a las necesidades de los usuarios.

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Como se puede apreciar, es necesario conocer las necesidades de los usuarios de cada piscina para escoger el tipo de escalera correcto. Además de las escaleras, es también imprescindible realizar la instalación de otros elementos como cubiertas de piscina en forma de cúpulas, que permitan disfrutar de este espacio en cualquier época del año, aprovechando así los meses más fríos.