Aprieta el calor en verano y a todos los padres les entran las ganas de meter a su bebé en el agua, en la piscina. Su primer verano, y su primer baño. Pero, al mismo tiempo, surgen una infinidad de inevitables dudas, sobre todo si son padres primerizos. ¿A qué edad se puede bañar un bebé en la piscina? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Le afecta el cloro? Por ese motivo, desde el blog de cubiertas de piscinas de Cupoola queremos ayudarte con una serie de consejos sobre cómo cuidar y proteger a tu bebé en la piscina. ¿Te interesa?

¿A qué edad puede bañarse un bebé en la piscina?

Ten en cuenta la norma principal que todo padre debe cumplir: un bebé de menos de seis meses no debe estar expuesto al sol. Por lo tanto, se recomienda que sus primeros baños en la piscina sean a partir de los seis meses. A partir de esa edad, aunque se puede bañar sin problemas, hay que tener en cuenta una serie de precauciones y cuidados. Por ejemplo, lo ideal es refrescarlo en vasos infantiles de poca profundidad para que vaya chapoteando, conociendo el agua y su entorno, refrescándose.

Caso muy distinto es la maltronatación, donde a través de las diferentes actividades de la clase los bebés aprenden a moverse en el agua, estimulando y reforzando los vínculos emocionales con sus progenitores. No obstante, consulta siempre con tu pediatra antes de hacer cualquier ejercicio.

Hasta los 4 o 5 años los más pequeños no tienen la autonomía suficiente como para adquirir técnicas de natación básica y aún así debemos vigilarlos. ¡Así que imagina los recién nacidos!

¿Cómo debe estar el agua de la piscina?

La piel de un recién nacido es muy sensible y por eso se toman tantas precauciones que también deberás saber a la hora de meterlo al agua de la piscina. Si para un adulto debes seguir una serie de recomendaciones y consejos tanto para la mejor temperatura del agua como para evitar la irritación del cloro en las piscinas, para los bebés más todavía.

La temperatura del agua debe oscilar entre los 28º y los 32ºC siendo la adecuada los 30º. Este baremo se toma para que evitar que el pequeño sufra de hipotermia. Si lo llevas a una piscina pública asegúrate de preguntar previamente a cuántos grados está, y si es en tu jardín, una cubierta de piscina será tu mayor aliada.

En cuanto al cloro no debe estar muy alto y el ph en las mismas condiciones para los adultos. Con un nivel elevado se corre el riesgo de desarrollar asma y otros problemas respiratorios, por lo que hay que llevar mucho cuidado. Aunque el cloro se utilice para evitar que el agua se convierta en un nido de infecciones, debes vigilar que no haya mucha gente metida, ya que podrían cohabitar diferentes microorganismos que podrían causar irritaciones en la delicada piel de tu bebé.

Por este motivo, los baños no deben superar los 10 minutos, un pequeño remojón, procurando que no le entre agua en la cabeza (ojos y oído) y duchándolo una vez finalice el baño para eliminar cualquier resto de cloro.

Cuidado con el sol

El sol es la mayor fuente de vitamina D que existe. Pero si los adultos debemos exponernos con moderación, los bebés deben evitarla en la medida de lo posible. Antes de los seis meses se recomienda que estén a la sombra y con una camiseta, sombrilla y el gorro puesto. También debemos procurar que no estén en las horas centrales del día, entre las 11:00 y las 16:00 aproximadamente.

Dentro del agua es imprescindible que los bebés lleven un pañal especial además del gorro y que sea cómodo. Aunque las cremas solares no son las más recomendables entre los más pequeños, debido a que pueden producir irritaciones y alergias, deberás aplicarlas en las orejas, cuello, nariz y el pie. ¡Asegúrate que es bien potente y resistente al agua!

Un baño seguro:recomendaciones

Una vez que ya estamos decididos a meterlo en el agua debemos tener claro una serie de recomendaciones para que disfrute al máximo y que son las siguientes:

  • El bebé estar siempre sostenido. Lógico, ¿verdad? No existe sistema de flotación que lo sustituya, si bien estos pueden ayudarte. No hay que dejar de vigilarlos ni un simple segundo.
  • Evita la inmersión de la cabeza. Si quieres refrescarlo, no es la mejor opción. Es preferible que le humedezcas la cabeza con el agua, pero poco a poco. Además, ten en cuenta que llevan el gorro puesto para proteger el sol.

Recomendaciones al salir del agua

Lo primero que debes hacer es bañarlo con agua dulce de una ducha con o sin jabón. De esta manera se evitan irritaciones en la piel provocada por el cloro. Una vez hecho, se envuelve en su toalla para que no pierda temperatura corporal para evitar una hipotermia. Y entonces le damos un pequeño masaje con una crema o leche hidratante ¡caerán rendidos al instante!

Y estos son los consejos para cuidar y proteger a tu bebé en la piscina que te recomendamos. Así que, ya lo sabes, abre tu cubierta de piscina ¡y a disfrutar del baño!