En verano las temperaturas suben mucho y esto afecta al agua de las piscinas también.

La temperatura del agua en piscinas varía según sean cubiertas o no, por tanto, también varía la cifra que se considera calor. Las temperaturas de las piscinas descubiertas en verano son más altas en general que las que cuentan con una cubierta de piscina, pero de manera óptima, deberían situarse entre los 24ºC y 28ºC.

Aun así, puede haber momentos en las que el agua se caliente demasiado y tenga una serie de consecuencias. Desde el blog de Cupoola cubiertas de piscinas vamos a intentar explicar cómo afecta el calor al agua de la piscina.

Evaporación

El calor intenso y prolongado hace que se evapore el agua a una velocidad muy alta, por eso es común que el nivel de agua disminuya demasiados centímetros en una semana. Esa agua se ha de reponer y conlleva un gasto asociado en la factura.

Normalmente se recurre a un extra de agua vía manguera y agua corriente, pero también se pueden contratar camiones cisterna que traerán agua nueva y limpia a nuestra piscina.

Ahora bien, rellenar la piscina cada semana puede resultar demasiado caro y llegar a convertirse en un gasto inasumible.

Hay que sopesar muy bien los pros y los contras antes de invertir dinero en nuestra piscina porque puede ser que se tenga que rellenar agua todos los meses y durante varios años.

Instalar una cubierta de piscina regularía y homogeneizaría la temperatura y nos permitirá bañarnos durante todo el año sin tener que incurrir en un gasto constante.

Alteración del PH

El calor afecta al PH de la piscina, y cuando el agua no tiene un Ph adecuado (entre el 7.2 y el 7.6) se puede tornar verde o empezar a enturbiarse. La ácidez/alcalinidad del agua afecta directamente a los bañistas, puesto que puede provocar irritación en ojos y piel y una decoloración de la ropa de baño.

Además, los productos desinfectantes y fungicidas pierden su capacidad desinfectante ante una exposición prolongada a esas altas temperaturas y son muy volátiles.

El mantenimiento del agua limpia y cristalina requiere un esfuerzo extra en los momentos en los que las temperaturas ascienden por encima de la media habitual. Si se llega a perder el control de la piscina porque se vuelve muy turbia, lo mejor es acudir a un profesional para que la reacondicione y nos de consejos para el mantenimiento posterior.

Mayor gasto energético

Con el agua caliente, los productos desinfectantes pierden eficacia y se hace necesario aumentar los tiempos y uso del filtrado mediante el uso de la depuradora. La depuradora estará activa filtrando el agua más horas y con más frecuencia, aumentando nuestra factura de la luz.

Pero además, es una sobreexigencia de las instalaciones que puede no estar a la altura y que al final no se logre un agua cristalina o que incluso se rompa el equipo. Hay que revisar los filtros diariamente en estos casos para estar al corriente de cualquier imprevisto.

El calor no solo afecta al agua, también afecta a los equipos. El rendimiento óptimo de la maquinaria y tecnología en general suele establecerse bajo unas condiciones controladas y una temperatura ambiental específica. Si hace demasiado calor, el equipo puede bajar su eficiencia.

Se ha de mantener una constancia en el mantenimiento del agua para lograr que sea aceptable su uso para el baño, sobretodo si los usuarios de la piscina van a ser personas más vulnerables a abrasiones o irritaciones como niños, ancianos o personas con piel atópica.

como-afecta-el-calor-piscina-cupoola

Si tienes una piscina exterior, lo más sencillo para solucionar estos problemas es recurrir a la instalación de una cubierta de piscina.

Esperamos que con este post te haya quedado más claro cómo afecta el calor al agua de la piscina y te ayude a prevenir las consecuencias o a saber cómo actuar en el caso de que el agua se vea afectada por este problema.