Cuando el calor aprieta es normal que las piscinas se conviertan en lugares que frecuentar, y más aún si hay niños en la familia.

Son espacios de ocio y diversión que, además, nos permiten soportar las altas temperaturas sin tirar de la utilización del aire acondicionado que nos eleva la factura de la luz hasta límites insospechados.

Pero estos lugares no están libres de riesgos. De hecho, son muy frecuentes los accidentes porque la presencia del agua incrementa la existencia de zonas resbaladizas.

Los niños suelen estar muy entretenidos jugando en el agua y debes ser tú quien debe velar por su seguridad. Por eso, desde el blog de cubiertas de piscinas de Cupoola hemos preparado una serie de consejos que te serán útiles en tu nuevo trabajo de vigilante acuático. ¡Toma buena nota!

Vigilancia constante: 24 horas los 7 días a la semana

Sí, nuestro primer consejo para evitar accidentes es que no le quites el ojo de encima. La vigilancia constante te permitirá reaccionar en caso de que los niños estén haciendo algo peligroso o les esté pasando algo.

No basta con estar cerca, hay que mirarlos y escucharlos. No deberías de oír música o estar leyendo un libro cuando haya niños en el agua y estén bajo tu responsabilidad. ¡Nunca!

También es importante que les des clases de natación y respiración porque los hará usuarios más independientes. Aunque los estés vigilando, ellos deben de saber manejarse por su cuenta.

Es posible que exista personal de vigilancia si estas en una piscina comunitaria pero la responsabilidad de los menores que te acompañen es tuya.

Uso de hinchables

Todos los niños que no sepan nadar con soltura deberían de llevar manguitos o chaleco hinchable que les impida hundirse. Aún llevándolos, debes de estar pendiente porque pueden volcar y ahogarse.

Si los objetos son demasiado voluminosos, debes cerciorarte de que se pueden sujetar bien, no tienen piezas pequeñas o bordes filosos y que si vuelcan, lo hagan lejos de los bordillos para que no se hagan daño.

También ten en cuenta que si usas una cubierta de piscina baja, los hinchables no deben de ser muy altos para que al incorporarse en ellos no se den en la cabeza.

La velocidad juega en su contra

Las prisas no son buenas, y menos en superficies mojadas.

A los niños les gusta corretear por todos lados pero en las piscinas no les permitas hacerlo. Pueden resbalar en cualquier superficie mojada (ducha, bordillo, escalera…) incluso si van andando, ¡imagina corriendo!

El factor más peligroso es la velocidad ya que puede hacer que se golpeen con más superficies y con más fuerza. Probablemente no te hagan caso a la primera, pero hay que explícales los riesgos e insistirles  porque pueden darse un buen golpe…

Choques térmicos

Si una persona se mete en agua muy fría haciendo mucho calor puede sufrir un choque térmico ¡el sol no perdona!

Una cubierta de piscina evita este problema puesto que hacen que las temperaturas (del agua y ambiente) estén más homogeneizadas.

Si la piscina está cerrada o prohibido el baño es que no está lista para su uso o es peligroso. Debes explicarle a los niños los motivos por los que la piscina está así y evitar que ronden el área en cuestión para que no tropiecen y caigan en el agua.

¡Cuidado con los saltadores olímpicos!

Las acrobacias en el agua son un modo de entretenimiento y juego muy divertido, pero también muy peligrosos.

Debes de advertirles de que se pueden hacer daño si se dan con un bordillo, saltan desde mucha altura o de cabeza a una zona con poca profundidad. Enseñarles también a como mantener la respiración bajo el agua cuando están bocabajo les será de bastante utilidad.

Mantener a los niños informados es importante porque hará que no tengas que recordarles constantemente unas normas de seguridad vacías y que tomen ellos mismos precauciones para hoy y el futuro.

Ten en cuenta que estos riesgos también nos afectan a los adultos, pero solemos ser más conscientes de la peligrosidad y mantenemos cierta precaución, cosa que los infantes no hacen.

Y hasta aquí los consejos que te hemos preparado desde Cupoola para evitar que los niños sufran accidentes en la piscina. ¡A disfrutar del baño tranquilo!